“Innovar no es solo crear. También es entender, conectar y transformar realidades.”
Hay proyectos que van mucho más allá del diseño. Proyectos que nacen de la escucha, de la empatía y de la voluntad real de mejorar la vida de las personas.
Esta mañana, en la presentación de los trabajos del Grado en Diseño e Innovación de Elisava, desde el CRIT (Centro de Investigación, Innovación y Tecnología) de Nexe Fundació hemos vivido una experiencia profundamente emocionante. Una muestra del poder transformador que aparece cuando universidad, talento joven e impacto social trabajan juntos desde la cocreación y la sensibilidad humana.
La emoción compartida entre alumnos, familias, tutores y equipos ha estado presente durante toda la jornada. Porque detrás de cada propuesta había mucho más que un ejercicio académico: había horas de observación, conversaciones, vínculos y una mirada atenta hacia cada niño y cada necesidad.
El valor de los pequeños detalles
Hacer el peto rojo porque es el color favorito de Abi. Investigar qué tipo de masaje le gustaba más a Marc. Fijarse en los colores de la familia de Mage. Adaptarse a los movimientos de Nore. Crear bandejas y actividades sensoriales pensando también en las familias y en el día a día de las aulas de Nexe.
Pequeños detalles que explican una gran manera de entender el diseño: desde la cercanía, el respeto y el cuidado.
“Cada propuesta ha sido pensada no solo para funcionar, sino para acompañar, estimular y hacer crecer.”

Proyectos con impacto real
Los proyectos presentados han incluido:
🔸 Bandejas de exploración sensorial
🔸 Adaptación de un andador
🔸 Soporte para mantener la verticalidad del cuello
🔸 Sistemas de estimulación sensorial
🔸 Estructuras para incorporar elementos sensoriales en bipedestadores y cochecitos
🔸 Un lavabo adaptado
🔸 Adaptaciones para poder tocar instrumentos con los pies
Propuestas creadas desde la funcionalidad y la sensibilidad, con el objetivo de facilitar el día a día de los niños y sus familias, generando experiencias más accesibles, estimulantes e inclusivas.
El papel imprescindible de las familias
La participación de las familias ha sido clave durante todo el proceso. Escucharlas, entender sus rutinas y compartir las necesidades reales de los niños ha permitido desarrollar propuestas útiles, sensibles y profundamente conectadas con su día a día.
“Promover la autonomía de Marc y que él mismo pueda hacerse un masaje es promover el autoaprendizaje de una manera increíble”, explicaba Neus, madre de Marc.
Cati, madre de Sol, ponía en valor un aspecto a menudo olvidado en los productos de apoyo: la belleza.
“Es muy difícil encontrar belleza en muchos de los soportes adaptados o en las ortopedias, y eso también es muy necesario”, compartía.
Raquel, madre de Mage, coincidía plenamente:
“Incluir la belleza en la mirada hacia estas necesidades y en los productos de apoyo dignifica a estos niños y hace que tanto ellos como las familias nos sintamos vistos.”
También explicaba cómo, después de compartir una necesidad muy concreta —tener que secar una a una las jeringuillas que utilizan diariamente en casa—, los alumnos desarrollaron en pocos días un soporte para poder colgarlas en vertical y facilitar su secado.
“Son cosas que pueden parecer pequeñas pero que para nosotros suponen un cambio enorme. Y hay muchísimas necesidades parecidas… es espectacular lo que habéis hecho.”
Diseñar desde la conexión humana
Este proyecto compartido entre Elisava y el CRIT de Nexe es también una muestra de cómo el diseño inclusivo puede convertirse en una herramienta de transformación social cuando pone a las personas en el centro.
El equipo de Nexe quiso agradecer especialmente el trabajo realizado por los alumnos y el vínculo creado con cada niño/a y cada familia:
“Gracias por la mirada y el cuidado hacia las necesidades reales que tenían las familias, y por la parte humana; por mirar las capacidades que tienen nuestros niños y desarrollar una idea para poder darles más autonomía, por desarrollar estas ideas maravillosas y hacerlas posibles con este esfuerzo y esta dedicación.”
Gracias también a Guim Espelt Estopà y Curro Claret Martí, profesores de la asignatura, por su implicación, sensibilidad y el vínculo creado con Nexe durante todo el proceso. Y a Pablo Santos y Raúl Goñi, que han estado apoyando la resolución técnica de los proyectos y también un fotolibro muy especial que cada grupo ha preparado para la familia del niño/a, como recopilación del trabajo y como regalo. Fue muy bonito el momento final de cada presentación, cuando se lo entregaban en mano a la familia.

“Esta ha sido una de las presentaciones más especiales a las que hemos asistido… ¿por qué no siempre nos emocionamos así? Quizás porque hay dimensiones del diseño que conectan con esta parte más humana, de las que no siempre somos tan conscientes”, compartía Curro durante la jornada.
Unas palabras que resumen perfectamente lo vivido hoy: un espacio donde el diseño ha dejado de ser solo objeto o funcionalidad para convertirse en herramienta de cuidado, conexión y transformación.
Desde el CRIT de Nexe queremos agradecer profundamente la implicación, creatividad y sensibilidad de todo el alumnado participante: Inua Estruga, Carla Lozano, Aitana Masip, Alice Romano, Paula Galli, Orlando Lara, Nil Pérez, Matteo Co, Maria Gomez, Rut Manero, Helena Pastrana, Joana Altava, Max Reboreda, Maria Ruedas, Kaya Siercks, Jessica Caiza, Carla Fernández, Sonia Herreros, Romina Pereyra, Adriana Coca, Mariona Font, Irene Muñoz y Maria Subirà.
Hoy nos habéis emocionado muchísimo.
El futuro del diseño también es esto: escuchar, cuidar y crear con sentido.
Jordi Ventura, fisioterapeuta de Nexe y director del CRIT, cerraba la mañana con estas palabras:
“Se trata de su día a día: cualquiera de los dispositivos que habéis diseñado les cambia la vida, a estos niños… Queremos agradeceros muchísimo todo el esfuerzo que habéis hecho y deciros que, algún día, en el futuro, recordéis aquella mañana en la que realizasteis proyectos importantísimos, transformadores de vidas, en una entidad pequeña.”
