Ha sido una jornada llena de aprendizajes, inspiración y conocimiento compartido. Con más de 100 personas inscritas, ha tenido lugar la IV JORNADA DE MUSICOTERAPIA DE NEXE bajo el título “Red viva en entornos de salud, educativos y de alta complejidad”. Ha sido toda una declaración de intenciones para explorar la musicoterapia como un ecosistema relacional en tres niveles: entre profesionales, con otras disciplinas y con la comunidad, para cuidar, sostener y transformar la vida a través de la música.
Más de 100 profesionales y personas interesadas se reunieron para reflexionar sobre el poder transformador de la musicoterapia.
Ha dado la bienvenida Diego Ruiz, representante del Conservatorio del Liceu, quien ha recordado la importancia de los 10 años que hace que los músicos del conservatorio visitan las aulas de Nexe una vez al mes para ofrecer conciertos a los niños y niñas, en actuaciones solistas, en dúos, tríos o cuartetos, y en diferentes estilos como el jazz, el flamenco o la música contemporánea. “Es un momento que crea magia, dicho con palabras de los alumnos, y que es muy especial tanto para los estudiantes del conservatorio como para los niños y niñas y el equipo de Nexe”. También ha manifestado la voluntad de que el próximo curso el personal de administración y servicios del Liceu pueda acompañar a los alumnos y conocer de cerca la labor de Nexe.
Una década de música compartida entre el Conservatorio del Liceu y Nexe consolida un vínculo que emociona y transforma.
Sonia Corpas, directora general de Nexe Fundació, ha resaltado el poder de la música y la importancia que tiene en Nexe el proyecto de musicoterapia, y la necesidad de crear esta red viva de interrelación en 3 niveles, entre los profesionales y con otras disciplinas y la comunidad, con una mirada global y expansiva.
La propuesta de la mesa redonda era hablar sobre “la necesidad de no trabajar solas”: la ha moderado Laia Serrallonga, musicoterapeuta de Nexe, y han intervenido Emma Plana, representante del Colegio de Psicólogos, Mònica Peig, representante de la Asociación Catalana de Musicoterapia, y Cathy Clancy, coordinadora de musicoterapia de Nexe y representante de la EMTC (European Music Therapy Confederation). Emma Plana, del Colegio de Psicólogos, manifestaba que como entidad se han centrado mucho en realizar tareas divulgativas, con mesas redondas para hablar de la musicoterapia en las diferentes etapas de la vida y como parte de las terapias artístico-creativas, poniendo el foco en esta apertura y mirada interdisciplinar. Mònica Peig, de la Asociación Catalana de Musicoterapia, exponía la necesidad de reconocimiento de la profesión y de velar por la construcción de esta red viva; hablaba de la soledad del profesional y también de las familias, y de cómo se vive la empatía con los niños y niñas a quienes se acompaña.
La red profesional, el reconocimiento de la profesión y el trabajo interdisciplinar emergieron como retos y oportunidades clave para el futuro de la musicoterapia.
Cathy Clancy señalaba que a nivel europeo solo hay 6 o 7 países que tienen resuelta la regulación y legalidad de la profesión, y que es en este marco de los países líderes donde debemos fijarnos y quienes pueden acompañarnos. Según Cathy, “nuestra profesión tiene una belleza intrínseca que atrae, y los profesionales tienen mucho que aportarse entre sí”. Explicaba que en Nexe precisamente se trabaja mucho conjuntamente y las musicoterapeutas se acompañan mucho, tanto entre ellas como con las otras disciplinas profesionales que participan en las sesiones individuales y grupales. Clancy se encarga de la coordinación mediterránea de la EMTC, desde Bulgaria y Turquía hasta Portugal, y explica que se realizan reuniones cada dos meses, con el objetivo de trabajar el tema legal y por la importancia de acompañar y comprender las dificultades específicas con las que se encuentra cada país.
“La musicoterapia como Nexe dentro del equipo” ha dado paso al momento en que Clara Piera, musicoterapeuta de Nexe, ha explicado cómo trabajamos. No es una práctica aislada, sino que se entrelaza con otras disciplinas como la estimulación basal, la fisioterapia y la psicología. Hemos podido observar diversas grabaciones de sesiones tanto individuales como grupales y comprobar cómo la musicoterapia ayudaba a relajarse y a comunicarse a niños y niñas que tenían dificultades iniciales para permanecer un rato en el bipedestador o que manifestaban conductas disruptivas, y comprobar cómo respondían muy positivamente a la sesión. También hemos podido escuchar testimonios de docentes del equipo del CEE Les Girafes Blaves explicando cómo les ayudaba la musicoterapia en el aula, dentro de este marco pedagógico. “Pienso que combinar esta parte sensorial y de espontaneidad con la parte pedagógica nos da muchas opciones y, en el caso de la fisioterapia, nos ayuda mucho a trabajar el control de cabeza y tronco, e incluso en las sesiones de fisioterapia respiratoria, para ayudar a movilizar la mucosidad con la voz”, decía Sergi Nogués, fisioterapeuta.
La musicoterapia integrada en equipos transdisciplinares multiplica las oportunidades de comunicación, bienestar y aprendizaje de los niños y niñas.
Montse Navarro nos hablaba del rol de la musicoterapeuta en los centros de educación especial, del trabajo transdisciplinar y del diseño de PI para la redacción de indicadores de evaluación y de atención a las familias.
Después de la pausa para el desayuno y el café, ha llegado el momento de llevar la red viva a la práctica: de la mano de Nina Planavilla, musicoterapeuta clínica y acordeonista, hemos podido experimentar con diferentes ritmos incluyendo el folk, y entre todos hemos hecho el ritmo del corazón con diferentes indicaciones de percusión corporal que nos iba dando. Ha sido un bonito momento para compartir.
Seguidamente, Arianna Berardi, musicoterapeuta de la Clínica Nordoff Robins, nos ha hablado de la musicoterapia creativa y su uso en contextos de pluridiscapacidad y alta complejidad, y nos ha ofrecido un ejemplo práctico para utilizar la voz como espacio de encuentro, por parejas y en grupos de tres. Después hemos creado juntos un paisaje sonoro que simulaba un bosque, que sorprendentemente sonaba mucho más real de lo que hubiéramos podido imaginar.






Después hemos realizado un debate para dar forma a esta red viva que queremos potenciar, y hemos dado pie a crear un mapa mental, una nube de palabras, que surgía de los términos que la jornada había sugerido a todas las personas presentes.
Ha quedado así de inspirador:

El punto final de la jornada lo han puesto las músicas del Conservatorio del Liceu Carmen Ramírez (guitarra) y Clara Them (flauta), que nos han dedicado un concierto precioso. Ha sido especialmente emotivo porque ellas son de las alumnas que vinieron a realizar sesiones en las aulas de Nexe, y que por tanto ya han podido establecer vínculo con los niños y niñas.
Una mañana inspiradora y alentadora para seguir trabajando por esta red viva a todos los niveles. Gracias siempre, Fundació Ferrer de Música, por hacerlo posible; gracias Fundació Conservatori Liceu por acoger la Jornada y gracias a todas las personas que han podido venir a sumar, compartir y recorrer este camino juntas. ¡Nos vemos el año que viene!
